
INTRODUCCIÓN
En la zona más occidental de Bizkaia (el brazo saliente en el mapa) se encuentran los valles de Karrantza y Turtzioz, separados estos por el cordal de Armañón.
Nos adentramos a este parque natural situado en las Encartaciones desde el valle de Trucíos ascendiendo desde Cueto a Armañón y Jorrios.
MAPA
DISTANCIA
12,2 km
DESNIVEL
799,29 m
DIFICULTAD
IBP: 77
DURACIÓN
3h 39 min
LUGAR DE SALIDA
Cueto – 261 m.
CIMAS
Armañón – 856 m.
Parapetos – 854 m.
Jorrios – 839 m.
CLIMA
Niebla y humedad
DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Dejamos el coche en el barrio Cueto perteneciente a Trucíos, pasamos las casas del barrio y llegamos a un aparcamiento a mano derecha donde hay una decena de plazas y se encuentra junto a la iglesia del barrio.
Seguimos las marcas del PR-BI 120 y GR 123, que nos permite subir por las pistas hormigonadas cómodamente. En las dos bifurcaciones que hay dos señales nos indican hacia Armañón, sin posible confusión y las marcas son visibles en todo momento.
Aunque es un poco aburrido subir por las pistas, nos permiten ver el valle del barranco de Valnero de Pando y el macizo kárstico de Jorrios a nuestra derecha mientras subimos.


Después de un kilómetro cruzamos un paso canadiense y a mano derecha hay una fuente de agua no tratada. En este apartadero también podemos dejar el coche (lo cual acorta la ruta unos kilómetros).
Estas cimas forman el Parque natural de Armañón, declarado en 2006, siendo debido al complejo kárstico que alberga, un lugar con miles de cavidades. Aunque la fama se la lleva Pozalagua y la gran torca del Carlista.
Al poco tiempo vemos una especie de planicie a nuestra derecha donde parece que han sacado tierra o arbolado. Justo después de eso tenemos una cabaña a mano derecha. Aquí podemos seguir el GR por la derecha, pero optamos por seguir por la pista a la izquierda.
El camino cambia a gravilla y llanearemos un instante hasta llegar al siguiente cruce. A mano derecha ascendemos por el tramo de hormigón hasta llegar a un edificio verde donde nos juntamos con el GR de nuevo.


Seguimos por la pista ascendiendo ya sin arbolado, y vemos las laderas tanto de Armañón como de Jorrios.
Después de un giro amplio nos encontramos con un redil y una fuente que antecede a un cruce de caminos. Por el primer portillo de la derecha volveremos en la bajada tras pasar el canal y ahora nosotros tenemos que ir por el camino de la izquierda siguiendo todavía las marcas de GR y PR.


Seguimos el camino que asciende con algún zigzag, tras pasar un abrevadero a nuestra izquierda tenemos que abandonar la pista para cruzar una pradera que hay detrás de la misma.
Si no queremos arriesgarnos podemos ascender por el camino hasta el cordal y luego hacer el cordal ida y vuelta hasta Armañón, pero esto incrementará la distancia de la ruta.
Al cruzarla en diagonal debemos ir buscando las trazas de ganado que nos permiten ascender entre los tojos, pero a media ladera la vegetación se cierra mucho y se hace alta. Yo no encontré manera de rodearlo así decidí cruzarlo. A unos 20 metros tenemos de nuevo trazas que nos dejan acceder cómodamenta al cordal.



Cruzamos una alambrada por un paso de la derecha más abierto en la misma. Ascendemos la cota de Peña de Sopena para llegar a la cima de Armañón.
Seguimos el cordal sin desviarnos del mismo y tras una breve subida llegamos a la cota de Los Parapetos, donde una piedra de granito indica un presunto dolmen del que no quedan muchos restos.


Para descender unos metros antes, donde se unen dos alambradas, tememos un paso de madera, lo cruzamos y descendemos por la ladera con la alambrada a nuestra izquierda.
Descendemos hasta llegar en el collado de Campo Pedreo a un paso canadiense donde marca el GR por el ese camino a la izquierda, pero nosotros abandonamos el camino para seguir por las marcas de PR que transitan junto a la alambrada pero del lado izquierdo.
Seguimos y bordearemos una cota que nos separa del collado del Remendón, y antes tenemos un nuevo paso canadiense.
En el collado tenemos un poste direccional donde nos marca el acceso al complejo kárstico de Jorrios. A partir de aquí tenemos que seguir los hitos ya que es un laberinto donde nos podemos perder.
Ascendemos una decena de metros por rocas fáciles y una traza marcada por hitos nos gira a la izquierda para llanear. Cambiaremos instantáneamente la zona de rocas por una subida herbosa que gira a la izquierda.

Esta subida nos hace pasar entre avellanos que cierran el camino pero tenemos que seguir por la izquierda, y llegar a una terraza herbosa. En este punto por la derecha (marcado por hitos), tenemos el modo de acceder a la subida entre las rocas.


Una segunda terraza herbosa que tenemos que cruzar completamente hacia la izquierda y al acabarla girar a la derecha para ascender por trepadas de roca fáciles. Buscando en todo momento los hitos y las trazas pisadas del camino llegamos al último escollo.

Con la pared cimera delante, a nuestra derecha tenemos una canal fácil para acceder a la parte superior, una vez arriba giramos a la izquierda, con cuidado de la multitud de cavidades y cortes rocosos y llegamos al buzón oxidado de Jorrios.
Descendemos por el mismo lugar teniendo en todo momento los hitos localizados, en los puntos clave hay hitos en todos los sitios, si los hemos perdido recomiendo regresar al último y buscar los accesos.
En el collado del Remendón, tendemos a la izquierda descendiendo hasta llegar a un camino que entre las zarzas y los helechos nos permite zigzaguear en un cómodo descenso. El camino se convertirá en una senda y justo antes de llegar al canal, se encajonará bastante pero es transitable.
Al llegar al pinar, habremos llegado al canal del Juncal, justo donde la boca del túnel que cruza al otro lado de la montaña, hacia el embalse del Juncal. Nosotros seguimos la senda que va paralela al canal y el pinar.
Llaneando durante varios kilómetros llegaremos a la puerta metálica junto al cruce de caminos que hemos visto en al subida. Tomamos la pista de descenso y sin pérdida volvemos al coche.

Aunque esta vez hacemos un cambio en la bajada y es que en la casa verde, seguimos las marcas de GR y descendemos por un camino que va a dar a una cabaña montañesa de grandes dimensiones y volvemos de nuevo a la pista hacia Cueto.
ITINERARIO FOTOGRÁFICO
























CONCLUSIONES
Estos caminos están atestados de ganado por lo que recomiendo tener cuidado de garrapatas.
La zona de Jorrios, es un poco liosa y sobre todo hay que tener cuidado si la piedra está húmeda, como en mi caso por la niebla, ya que está muy pulida y resbala bastante.
La ladera de subida a Armañón está muy cerrada no recomiendo hacerla en primavera que es cuando está la vegetación boyante. Hay muchas pistas, por lo que hay que tener cuidado en los cruces.
ENLACES
Track: Wikiloc